Hoy se manifiesta su grandeza sin que ni Él mismo se acuerde. Se le han ido las raíces de las ramas de su cabeza a otra parte y las persigue con la mirada, al fondo. Ha sido el albañil de la guerra y la fábrica se lo agradece restaurada. Estamos en la quietud de esas horas de escobas, de frío afuera y al Cristo del Amor se le acercan familias hoy que nace y florece su Árbol de la Redención hierático y estático. Entonces -era un 31 de mayo del treinta y siete- las bombas entraron en su casa y no le quedó más remedio que florecer por primavera. Hoy, en su Epifanía, me he acordado de algo que ocurrió en su ausencia y le agradezco que, al menos en su presencia, nunca se haya vuelto a repetir.
6 de enero de 2008
Las semillas del Seeadler
Hoy se manifiesta su grandeza sin que ni Él mismo se acuerde. Se le han ido las raíces de las ramas de su cabeza a otra parte y las persigue con la mirada, al fondo. Ha sido el albañil de la guerra y la fábrica se lo agradece restaurada. Estamos en la quietud de esas horas de escobas, de frío afuera y al Cristo del Amor se le acercan familias hoy que nace y florece su Árbol de la Redención hierático y estático. Entonces -era un 31 de mayo del treinta y siete- las bombas entraron en su casa y no le quedó más remedio que florecer por primavera. Hoy, en su Epifanía, me he acordado de algo que ocurrió en su ausencia y le agradezco que, al menos en su presencia, nunca se haya vuelto a repetir.